domingo, 11 de mayo de 2014

Telegrama desde el Missisipi

En estas horas hemos recibido en nuestro servicio de correos local un telegrama.
Hemos tardado horas en descifrar su contenido. Lo cierto es que de fondo se oían interferencias, algo asi como mascar de cocodrilos y chapoteos varios.
Como somos cronistas independientes pasamos a publicarlo en su integridad para deleite de nuestros seguidores.
Se trata de una carta de despedida post mortem del general Mark, desde su descanso eterno en la barriga del caimán que lo devoró el viernes.
El General Mark antes de ser devorado por un caiman.

Aplausos del perdedor por la elegancia de la pluma del cronista. Se podría explicar la batalla con más palabras, pero no con mayor precisión.


Quizás sólo apuntar que si los del Sur hubieran echado el ancla como los del Norte hicieron todavía ahora, 24 horas más tarde, estaríamos fumando la pipa en un apartado rincón del Misisipi.


Sin duda el General gris cometió la torpeza de no mandar primero a los más flacos para que sirvieran de pasto a los cocodrilos. Quiso embestir yankis con su propia embarcación como si estuviera en los Sanfermines y salió trasquilado, sin orejas y sin ... (no, el rabo, a Dios gracias, lo trajo de vuelta a casa). Un craso error que le costó perder los cañones, el barco, la cartera y los calzoncillos y tener que escribir 5.000 veces en el wasap  "No volveré a cruzar nunca más el Misisipi".


Y después qué decir de la suerte de los dados,... la suerte, esa mujer esquiva que siempre termina en la cama del contrario cuando más la necesitas: el General gris creía ya poder dejar atrás a los cascos azules cuando fue traicionado por el capricho de los dados y por un banco de arena que lo esperaba en proa. Lo que pudo llegar a ser el sprint más veloz de la historia de la navegación americana se convirtió en el más espantoso de los naufragios morales.


El General del Sur terminó sus días allí donde su torpeza sólo podía terminar conduciéndolo, en las entrañas de un cocodrilo.


Pero como creo en la férrea e inamovible voluntad de Nuestro Señor y en su palabra divina, estoy convencido de que esto no es más que otro de los tantos reveses que deberemos sufrir en esta contienda... hasta que nuestro gran R.E.Lee nos conduzca a la victoria definitiva: yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeha !
Después del yeah entendemos que pasó a la cola de producción de botas de piel de cocodrilo y carteras varias....


3 comentarios:

  1. Si es que los cocodrilos simpre parecen tener hambre. Lo que no me cuadra es que la carta fuera post mortem. ¿La escribió desde la tripa del caimán? ¿No será más bien póstuma?

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  2. In mortem, hay varios testigos que aseguran que la escribió mientras era devorado. Uno de ellos es el que se acerco a la estafeta de telégrafos mas próxima para enviarla.....
    Aunque creo que han disecado al caiman y le están recomponiendo al general mark para la proxima partida.... pero eso son habladurías. ?...

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  3. Era un tipo duro entonces. Duro de digerir seguramente.

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