martes, 25 de febrero de 2014

Reviviendo el QuickShade

Vale, momento crucial, tengo las minis en la mesa a punto de recibir su manchado, digo su capa base y reviso el quickshade. Muerto.
Esta seco como una mala cosa, una de pegotes que me recuerda más a los pequeños hilillos de plastelina que salían por las costas de Galicia que a un liquido para dipear miniaturas.

Con mas moral que el Alcoyano me propongo revivirlo cual fénix resurgiendo de sus cenizas.


Armado con todo lo que tengo a mano y un pequeño invento en plan agitador para la dremel me pongo manos a la obra.

Disolvente universal, arma letal (la susodicha herramienta de la dremel) y a por ello.

Voy añadiendo disolvente para licuar un poco los pegotes y le meto la dremel a baja potencia (lo metí a alta pero se puso a escupir pegotes por toda la cocina)

La mezcla empieza a clarear y vuelve a tener la consistencia de origen. Mañana la probaré cuando los normandos de saga estén manchados, digo con la capa base.

Crucemos los dedos, hasta los de los pies (por si acaso)

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