domingo, 8 de abril de 2012

Este viernes hemos jugado: Trafalgar

Trafalgar, reglamento naval de Games Workshop Historical que refleja las batallas navales entre los años 1795-1815 pero que puede ser exportado a otras épocas con cierta facilidad.
El juego es rápido, directo y divertido. El reglamento en sí ocupa 30 páginas, incluyendo las reglas avanzadas. El resto del libro se reparte entre las flotas, la hoja de plantillas (que también se puede descargar de internet), las hojas para hacer las flotas (cada barco necesita su hoja separada para llevar el control de daños, también descargables de internet) y la historia, contada desde un punto de vista algo británico (vamos, que barren para casa).
El libro, como la mayoría de Games Workshop, rezuma calidad por todos los costados, quizás la tapa blanda sea su punto mas flojo. En el interior el nivel de detalles, fotografías, tutorial de pintura, de enjarciar los barcos, decorar peanas, etc... está al nivel de todas las publicaciones de la marca y que es de agradecer. El hecho de que solo esté en Inglés puede tirar para atrás a mucha gente. En este caso el conocer el idioma es casi imprescindible, también lo es leer correctamente (lo cual al parecer no es mi fuerte...)
El contenido del reglamento está a la altura de las publicaciones a las que nos tienen acostumbrados los chicos de GW
 Hace tiempo que tenemos el reglamento criando polvo en el armario y ya teníamos ganas de probarlo, en una operación relámpago y provocada por una situación familiar desfavorable montamos una partida 2vs2 de ingleses contra Aliados.
Como no teníamos todos los barcos que el escenario requería el escenario hicimos unos cuantos cambios de nombre/nacionalidad que no afectaba al equipo ni a la calidad.
Así que el enfrentamiento final se produjo entre Hijos de la gran Bretaña y una alianza Hispano-Holandesa.

Tras rellenar las hojas de cada barco nos dispusimos a desplegar. El tablero hacia 190x130, con lo que teníamos espacio de sobra, pero ya de entrada formamos dos lineas para darnos cañonazos desde el primer turno. Con el viento a favor y el enemigo al alcance hicimos una pausa para llenar nuestros hambrientos  estómagos. En boca del almirante Joseph "Se lucha mejor con el estomago lleno"
Decidiendo la dirección del viento y el clima

Tras el refrigerio empezamos la partida, en el primer turno una niebla espesa se cernió sobre las aguas, tan espesa que el viento, aunque fuerte, no conseguía levantar. La niebla, y un error de despliegue, hizo chocar los navíos españoles unos con otros por culpa de los 3cm de inercia... Por suerte los daños fueron mínimos para lo que podían haber sido.
Al no poder disparar por la poca visibilidad el turno transcurrió sin incidentes remarcables.
La proximidad de los navíos españoles provocó un choque en cadena
En el segundo turno la niebla desapareció igual que viniera, sin embargo ello provocó una disminución del viento. Con la flota española, casi en su totalidad, parada por los múltiples accidentes, la maniobravilidad se vio afectada. Aprovechando su superioridad numérica los navíos Españoles se dedicaron, desde sus posiciones semiestáticas, a cañonear de lo lindo a los Británicos que devolvían el fuego con tesón pero poco acierto.
Las andanadas se sucedían y varios navíos empezaron a dar señales inequívocas de fuego bajo las cubiertas. La flota Británica se resentía del fuego pero aguantaba estoicamente dando la cara en todo momento.

En el centro de la batalla reinaba la confusión en las linea Hispoano-Holandesa, con barcos aún chocando debido a la proximidad de unos con otros. Sin embargo el fuego de los cañones era un martilleo constante a la flota británica, mejor preparada para el abordaje que para el combate a media distancia.
Pese a la maniobravilidad seguin produciendose choques en la linea aliada
 Los islotes que sembraban el archipiélago sirvieron a algunos navíos españoles como cobertura allá donde la superioridad británica era patente, minimizando los daños recibidos. Sin embargo la flota británica no tenia tanta suerte y era barrida una y otra vez por andanadas aliadas que, pese a los esfuerzos de sus tripulaciones, destrozaban paulatinamente los cascos de los barcos ingleses, provocando incendios por doquier.

El humo de los incendios y los cañones inunda el campo de batalla.
Al final del segundo turno tuvimos que dejar la batalla y las flotas se retiraron a puerto para lamerse sus heridas.

A sido un primer contacto con el reglamento que, pese a no poder completar mas de dos turnos, me ha gustado especialmente. Tras completar el segundo turno la secuencia de disparos/criticos/salvaciones y a la teníamos casi memorizada. Es cierto que, tras releer el reglamento con las dudas de la partida en la cabeza, hemos jugado sin seguir las normas al pie de la letra pero si que respetando la base del reglamento, la próxima ya será mas acorde con las reglas al tener más experiencia. 
El juego se presenta bien, es cuestión de ir cogiendole el punto y madurandolo. A mi personalmente me ha gustado mucho, lo considero bastante asequible, aparte del handicap del idioma.
A sido un buen bautismo de fuego para mi armada hispánica de trafalgar.

3 comentarios:

  1. Urra.... tranquilo que para la próxima se incorporará Juan "Churruca" Segura jejeje

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  2. increibleble mola que te cagas

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  3. Venga Juan, que estamos esperando tus dotes de almirante....

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